[Cobertura] «¿Puede la cocina coreana salvar el mundo?»


Volvimos a la recién inaugurada nueva sede del Centro Cultural Coreano para presenciar una charla que nos plantea una pregunta ¿Puede la comida coreana salvar el mundo?

La charla estuvo a cargo de Tomás Linch, periodista y editor de en Editorial Planeta, quien viajó a Corea y estuvo en contacto con la cocina de los templos autóctonos, visito el Museo del Kimchi y participó del Kimjang colectivo.

Él nos cuenta como en el Hansik, la comida tradicional coreana, priman las verduras fermentadas debido a la falta de espacio para cultivar y criar animales y la resistencia ante culturas extranjeras. Esto logró preservar la tradición culinaria casi intacta.

En los templos se cocina bajo la consigna de una alimentación ecológica, saludable y económica, basada en la oferta estacional y diaria:

Corea tiene el 2° lugar en el ranking de países con mejor índice de salud del mundo.

La fermentación se convirtió en un método de preparación clásico, en el proceso se producen bacterias útiles para el organismo y es el secreto de la salud tan buena de la que gozan la mayoría de los ciudadanos.

Tan positiva para la salud que el Museo del Kimchi intenta replicar o insertar esas bacterias positivas en otros alimentos como el chocolate e incluso en la industria de la cosmética.

También se mostraron y comentaron experiencias sobre El Festival del Kimchi que se realiza todos los años, en especial sobre la acción de preparar Kimchi para las familias más pobres.

Al final pudimos degustar el clásico Kimchi coreano con Hakusai. Y un extra de kimchi a base de nabo.

Esperen pronto por las nuevas exposiciones que traerá el Centro Cultural Cultural.


Like it? Share with your friends!

Lau

¡Hola! Soy Laura, y desde Buenos Aires, Argentina ¡Quiero ayudar a difundir la cultura asiática! Editora de Contenidos, Fotógrafa, Cocinera y Reportera. Mis pasiones son cocinar, leer, el arte y sobre todo viajar, por eso realice coberturas de festivales, cursos, inauguraciones y charlas de todo tipo. Por tomar clases de idiomas, cocinar con importantes chefs, charlar con escritores y lectores y entrevistando a artistas plásticos, literarios y musicales aprendo cada vez más y quiero que llegue al mayor público que se pueda.