HUANG QINGJUN “EL FETICHISMO DE LA MERCANCÍA: POCO PERO NUESTRO”

Anoche tuve oportunidad de ver “La vida secreta de Walter Mitty”, película protagonizada por Ben Stiller, en la que se ponen de manifiesto las virtudes de dejar el lado el status quo, animándose a ir un poco más allá de las limitaciones que nos impone la rutina.
Todos en menor o mayor medida estamos ligados a determinadas cuestiones que se convierten en obstáculos para el curso normal de nuestra felicidad y quizá ni cuenta nos damos. Descubriendo el estilo de vida de otras personas o pequeñas historias radicalmente opuestas a nuestra experiencia cotidiana podemos poner en evidencia aquello que nos molesta y así realizar un cambio profundo y sostenido.

El resfrío y el domingo se han conjugado para que las primeras líneas de esta nota tuviesen un tono reflexivo, pero la idea es otra. Huang Qingjun es un famoso fotógrafo que durante 10 años recorrió 14 de las 33 provincias chinas, poniendo el foco sobre las zonas rurales, alejadas de las grandes ciudades, lugares donde realmente late el corazón del Gran Gigante Rojo.

La serie denominada “Jiadang”, traducida como “Cosas de familia”, nos invita a conocer la intimidad de diferentes hogares chinos bajo una premisa bastante original: fotografiarlos rodeados de todas sus pertenencias.

En cada una de las fotografías el valor material de esos objetos se convierte solo en una excusa para realizarnos varias preguntas, todas ellas ligadas a la misma esencia de nuestra vida cotidiana

¿Somos lo que poseemos? ¿Realmente necesitamos estar rodeados de bienes de lujo para ser felices? ¿Qué es lo realmente esencial?

 

Consultado por la inspiración principal de su trabajo, Huang señala que los grandes cambios que han atravesado a China en las ultimas décadas lo movilizaron a dejar un registro fotográfico de ello desde una perspectiva más intima y menos urbana.

Claro que no fue fácil, pues en muchos casos se encontró con la resistencia de las familias a ser retratadas, frente a la que tuvo que oponer todo su tezón y poder de negociación. El mensaje principal que intentó transmitir con esta serie de retratos es tan simple como a veces esquivo: lo material no es la clave de la felicidad; ella está en otro lado.

Pueden acceder a más fotografías en el sitio web de Huang. No hay mejor manera de conocer un país que indagando en el rostro y las costumbres de quienes lo habitan.

Fuente: HuangQingjun.com (Family Stuff) / hiroshi@xiahpop.com




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