Onna Bugeisha: Las guerreras de Japón


 

Onna Bugeisha: Las guerreras de Japón

Cuando pensamos en samuráis nos viene a la mente un hombre japonés con armadura y espada reglamentaria. Sin embargo las mujeres samurai eran más comunes de lo que creemos. Por más de dos mil años estas mujeres acompañaron a sus esposos y padres en la lucha de poderes a lo largo de la historia japonesa.

Madres, esposas, hermanas, e hijas de las familias samurai eran entrenadas en las artes marciales y en el uso de armas para defender el hogar y la familia.

El arco y el naginata (lanza clásica japonesa) eran las armas preferidas para defenderse a sí mismas o el honor de la familia.

 

Aunque la sociedad japonesa es esencialmente machista, las onna bugeisha (mujeres samurai) eran altamente respetadas y seguidas por sus súbditos.

Hay historias de mujeres que lideraron invasiones y ejércitos de mujeres al servicio de sus señores. Son muchas las mujeres samurai que existieron, pero hay algunas muy relevantes.


Emperatriz Consorte Jingu

La emperatriz consorte del Emperador Chuai actuó como regente y líder después de la muerte de su esposo en 209 hasta que su hijo el Emperador Ojin tuvo la edad suficiente para acceder al trono en 269.

Según la leyenda, ella lideró un ejército en una invasión a Corea y regresó victoriosa a Japón después de tres años. Después de esta campaña su hijo nació.

 

Tomoe Gozen

Vivió a finales de la era Heian (época que va desde 794 a 1185) durante las guerras Ganpei (1180 a 1185).

Luchó durante los enfrentamientos de los clanes Taira y Minamoto durante 5 años. Se dice que con su pesada armadura, su potente arco y su filosa naginata causaba terror en las filas enemigas. También que logró vencer a más de 20 guerreros enemigos.

 

 

Nakano Takeko

Fue una mujer samurai del dominio de Aizu, que luchó y murió en la guerra Boshin. Durante la Batalla de Aizu, combatió con su naginata y dirigió un cuerpo de soldados femeninas. Lucharon en forma independiente en la batalla, no formaban parte oficial de las fuerzas militares.

Esta unidad luego fue denominada ejército femenino (Joushitai). Dirigieron la carga contra el ejército imperial japonés con tropas de Ogaki, donde ella recibió un disparo en el pecho.

Para evitar ser aprehendida por sus enemigos solicita a sus hermana, Yuuko, que la asista en el ritual de seppuku, cortándole su cabeza. Luego fue llevada al templo de Houkaiji (actualmente Aizubange, Fukushima) y sepultada debajo de un pino.

 

Un monumento a su memoria se erigió junto a su tumba en Houkaiji. Tanto nativos de Aizu como el Almirante Imperial Dewa Shigetou estuvieron involucrados en su construcción.

Durante el festival otoñal de Aizu, un grupo de chicas jóvenes visten la hakama y bandas blancas en su cabeza para tomar parte en la procesión en conmemoración de las acciones de Nakano y su grupo de guerreras en el Joshigun.

 

La tradición onna bugeisha

La tradición onna bugeisha continuó durante las guerras feudales y las artistas marciales femeninas fueron bien aceptadas en los clanes. Incluso existían escuelas de naginata por todo Japón, llegando a desarrollar el Naginata Ryu Ha, cada escuela con su particular técnica.

Las onna bugeisha también eran habilidosas con los kaiken (dagas), y tantos, cosidas secretamente en los kimonos. Así como los samurai creaban escuelas para cada técnica con la espada, ellas abrían escuelas de Tantojutsu para convertirse en maestras.

Cuando la Era Tokugawa terminó también lo hizo la era del samurai, y de las mujeres samurai. Ya no se veía a la mujer del general, sino a la madre del hijo o a su sumisa esposa.

Las mujeres se vieron atrapadas en intrigas políticas y ya no eran necesarias en la guerra. Se puede decir que Takako fue la última onna bugeisha de la historia japonesa.

En la actualidad son recordadas por estudiantes de artes marciales, de arquería y naginata. Y en XiahPop les rendimos tributo a las mujeres que hicieron historia.

 


Encargada de iniciarlos en los sutiles recovecos del idioma y la cultura japonesa (como para que no se manden ninguna burrada al cruzarse con un nipón), y especialista en las divas del porno cute, es la responsable de llenar Xiahpop con flores de sakura y sacar el yuri que hay en tí (aunque seas hombre).