Mi gran boda japonesa ¿Cómo se celebra un casamiento en Japón?

Mi gran boda japonesa.

A la hora de dar el sí, el común denominador en cualquier cultura es hacerlo a lo grande. O lo más grande que tu presupuesto lo permita.

Japón no es diferente, y la combinación de lo tradicional japonés y lo occidental le da un color diferente el día más importante de una novia. O mejor dicho de un novio ¿O era de una familia?

Boda Japonesa: rompiendo Estereotipos

Uno de los primeros estereotipos de los que tenemos que librarnos es que los japoneses se casan sólo por conveniencia. Gente, el amor existe, incluso entre los “fríos” japoneses.

Hay cosas que no cambian en ninguna cultura. La mayor presión para casarse viene de la familia. Más o menos el 10% de los matrimonios japoneses se realizan en común acuerdo entre ellas.

El famoso Omiai, es un encuentro entre una posible pareja concertada por dos familias que presentan a sus dos hijos en edad de casarse. En los doramas vemos uniones de familias ricas y poderosas que casan a sus hijas con odiosos herederos, y viceversa, para ser más ricos.

Aunque no descarto que en la vida real algunas parejas se concreten de este modo, la verdad es que la mayoría de las veces se debe a una falta de interés por parte de alguno de los hijos con respecto al matrimonio. Y (generalmente las madres) harán lo que sea para que su retoño no quede soltero/a.

Sea por amor, por acuerdo o para que mamá ya no moleste, las bodas japonesas son una mezcla colorida, única y divertida de participar.

Como occidente, en el aspecto legal, el matrimonio legal no tiene nada que ver con el religioso.

De hecho, cualquiera de los novios puede registrar un matrimonio llenando una formas, y voilá, están casados.

Actualmente, hay dos tipos de ceremonias religiosas: la ceremonia sintoísta tradicional y la occidental. Muchas veces las dos juntas.

 

Boda Japonesa: Ceremonia Shintoísta

Las bodas tradicionales sintoístas tienen lugar en un templo al que sólo acude la familia más cercana y algunos pocos amigos de la pareja.

Como en occidente, la novia va de blanco de pies a cabeza para demostrar su pureza ante los dioses.

Vistiendo un kimono y una capucha blanca llamada wataboshi que cubre el Tsunokakushi, un elaborado peinado con un tocado que esconde los “cuernos de los celos” de la novia; símbolo de su predisposición a convertirse en una esposa dulce y dispuesta.

Estos kimonos se componen de varias capas de gruesas telas, y la última (y las más colorida) tiene bordados exquicitos y pueden valer de U$1000 a U$5000, por lo que muchas veces se alquilan.

El novio por su parte siempre utiliza un kimono negro.

Como en todos los ritos sintoístas, la ceremonia empieza con un ritual de purificación en el que los novios intercambian un rosario y, recientemente bajo la influencia occidental, también los anillos.

El sacerdote recita una plegaria y procede con el sansankudo, (literalmente, el tres veces tres), donde las miko (el equivalente shinto de los monaguillos) ofrecen sake sagrado (o-miki) a los novios en tres pequeños cuencos lacrados para que beban de ellos en un determinado orden (cada cuenco tiene un tamaño, de más pequeño a mayor) y acercándoselo a la boca dos veces para beber solo a la tercera (nueve intentos y tres tragos).
El tres representa el Cielo, la Tierra y el Ser Humano.

Terminado este ritual, la pareja expresa sus votos antes sus familiares (juntos o por separado) concluyendo el sacerdote con unas palabras que cierran la ceremonia religiosa.

Durante la recepción, los amigos hacen un pequeño homenaje al novio.

Desde la mesa principal en el salón de fiestas los novios hablan para los invitados, él la presenta a ella diciendo quién es, de que ciudad, su profesión, etc. Todo lo básico.

Luego ella lo presenta a él diciendo que es un hombre cubierto de virtudes, las describe todas: su honorabilidad, prudencia, laboriosidad, talento, humor, ingenio, gracia, etc.

Boda Japonesa: Ceremonia Occidental

Sólo el 1% de los japoneses son cristianos, por lo que una boda occidental es más por moda que por creencia.

No necesariamente se realiza en una iglesia, a veces ni siquiera cuentan con un cura. Y son más económicas que una boda tradicional.

Cuentan con todos los elementos que conocemos de sobra: el vestido, el ramo, las damas de honor, la torta, el brindis, etc.

Las parejas que pueden costearlo, realizan la ceremonia shintoísta y la recepción occidental. Esto es, toda la parte religiosa se realiza en el templo, y luego los novios se dirigen a la recepción donde ya están todos los invitados esperándolos.

Aquí es donde cambian los kimonos por los trajes de frac y el vestido de novia soñado, no necesariamente blanco y tradicional.

Luego se cambian por algo más cómodo, y al final de la fiesta por atuendos informales antes de despedirse para ir a su luna de miel.

Las recepciones suelen ser más relajadas y divertidas, ya que aquí se encuentran compañeros de trabajo, familia, amigos, amigos de los amigos y colados. Igual que las reuniones por estos lares.

 

Supersticiones y costumbres

-La estación más famosa para una boda es en la primavera, pero el mes que tiene más bodas es noviembre, ya que el número 11 se considera de buena suerte.

-El novio entra y sale de la recepción acompañado del padre, pero la novia entra del brazo de la madre, y sale del brazo de la suegra. Eso no puede ser bueno o_o

¿Qué regalarle a una pareja japonesa?

-Los regalos son bien recibidos, pero es casi obligatorio regalar dinero a los recién casados. La cantidad depende de tu relación con los novios, y se entregan en sobres especiales cuyos adornos les da una pista de la cantidad de dinero que hay dentro.

-Algo que jamás se debe regalar en una boda en Japón son instrumentos cortantes: cuchillos y tijeras. Para los japoneses, esto simboliza la posibilidad de que la pareja “corte”. Del mismo modo, no se deben regalar cosas que se puedan separar en partes o en conjuntos iguales (aunque a la hora de la separación es lo más útil).

¿Qué palabras no debemos decir a una pareja japonesa?

-En las bodas debemos tener también mucho cuidado con las palabras que utilizamos. Los verbos hodoku 解く (desatar), kiru/katto 切る/カット (cortar), hanareru/wakeru 離れる/分ける (separar), y todo tipo de palabras que impliquen eso, dan mal agüero.

-No utilices las palabras “kaeru”, refiriéndote a “volver a casa” o “modoru”, refiriéndote a volver de una boda o tú provocaras que la novia deje al marido y vuelva a casa de sus padres.

¡Ahora ya estas listo para entender y disfrutar de tu primer boda japonesa!

 



Encargada de iniciarlos en los sutiles recovecos del idioma y la cultura japonesa (como para que no se manden ninguna burrada al cruzarse con un nipón), y especialista en las divas del porno cute, es la responsable de llenar Xiahpop con flores de sakura y sacar el yuri que hay en tí (aunque seas hombre).


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