Ikebana 生け花 “El camino de las flores”

Ikebana, una forma de crear belleza

Una flor es más que pétalos coloridos. Las usamos para festejar, felicitar, o enamorar.
Los japoneses por supuesto fueron más allá, y lo que empezó como un tributo a sus dioses, se convirtió en una forma de conocerse así mismo y crear belleza.

Origen del Ikebana

El Ikebana 生け花, o “Flor viva”, fue traido por los misioneros chinos que visitaron Japón alrededor del siglo VI. Ellos colocaban ofrendas florales a los dioses de forma muy sencilla, a veces sólo pétalos. Pero en el siglo VII el monje Semmu empezó a embellecer esta costumbre, hasta crear la primera escuela de Ikebana de Japón, conocida como Ikebono.

Semmu tuvo la oportunidad de ir tres veces a la corte de la China Imperial. Cuando se retiró, se convirtió en el guardián del monasterio budista Rokkaku-do, situado a las afueras de Kyoto y allí se convirtió en monje. Pasó a llamarse Semmu y se hospedó en una pequeña casa llamada ike-bo-no (casa del lago).

De ahí vino el nombre de la escuela. De sus viajes a China aprendió el arte de las ofrendas florales, cosa que aprovechó para perfeccionar en su retiro y establecer unas primeras normas.
Pero a partir de él, surgieron cantidad de escuelas que tienen su propias características, simbologías y demás detalles.

 

¿Cómo se hace el Ikebana?

Los materiales que se usan para la construcción son flores, hojas, cereales, hierbas, ramas, semillas, frutas, vegetales etc…Dichos materiales podían ser vivos, secos o artificiales.
Otro aspecto importante dentro del ikebana es el diseño. Las partes más importantes del diseño son el color, la forma, la textura y la línea.

El color y la forma vienen dadas por la propia naturaleza del elemento escogido, aunque con la creación de las escuelas modernas, dicha naturaleza podía modificarse.

La textura venía determinada por la superficie de los materiales usados y la línea era expresada por la ramas que tenía dicha composición. Todos estos detalles eran imprescindible para hacer una buena obra de ikebana.

 

Escuelas de ikebana


Koryu

También conocida por Ko. Fue creada durante el periodo Tokugawa (1603-1868). Recibían clara influencia del estilo Ikebono. Sus composiciones eran conocidas como Nageire, caracterizadas por la espontaneidad estilística.

Ohara

A principios del s. XX, Ohara Unshin fundó una escuela e introdujo un estilo, el estilo Moribana. En un principio las aspiraciones de su creador eran las de ser escultor, pero como no pudo, se dedicó al Ikebana. Empezó aprendiendo en la escuela Ikebono, pero le pareció un estilo demasiado rígido.

A todo esto, hay que sumarle la llegada de materiales extranjeros, por lo que Ohara estaba de acuerdo en usar. Por esa razón creyó oportuno crear una escuela y un estilo propio, el Moribana, en el que se daba más libertad al artista.Usaban largos jarrones de cuello estrecho. A lo largo del s. XX, esta escuela ha cosechado más éxito que las antiguas escuelas.

Sogetsu

Una escuela creada en este siglo. En la década de los 30 un grupo de críticos que no estaban de acuerdo con los estilos clásicos y crearon la escuela Sogetsu (1927), liderada por Sofu Teshigahara. Un soplo de aire fresco para un arte que posiblemente había quedado muy estancado en formas demasiado rígidas y arcaicas. En esta escuela y con la introducción de su estilo, el Zen´ei ikebana, se da una total libertad al artista. Por llamarlo de alguna manera, el Ikebana vanguardista.

 

Estilos de Ikebana

Rikka

En un principio era una creación de siete ramas, cada una de las cuales representan una parte del Monte Meru (perteneciente a la cosmología budista). También se podía dividir entre una parte de luz y otra de sombra (algo que en China se conocía como Ying y Yang). Con el tiempo las estructuras se modificaron, pasando a ser de nueve o incluso once ramas.

Shoka

Se trata de un perfeccionamiento del estilo Rikka llevado a cabo por el maestro Senjo Ikenobo. Sus construcciones son de tres ramas y mayoritariamente con forma triangular. Representan el cielo, el hombre y la tierra, que son las tres partes en las que dividen el universo. Dicho estilo se caracteriza por el orden, presentando los elementos de sus composiciones de una manera natural, tal y como se manifiestan cuando están en libertad. La composiciones eran mucho más sencillas que las del estilo Rikka.

Nageire

Teniendo como patrón a seguir una estructura triangular y una armonía cromática, el resto de la composición queda en manos de la espontaneidad del creador. Una de las formas típicas del Nageire es la que está compuesta por una rama larga y a partir de ella unas flores situadas en la base.
Proviene del estilo Rikka, se usó para denominar a las lujosas creaciones que tuvieron cierta fama durante el s. XVII. Actualmente se las llama así a las creaciones con un estilo más independiente.

Moribana

Usado por el creador de la escuela Ohara, Ohara Unshin, el estilo Moribana rompe con las características de los estilos más antiguos, desmarcándose del resto al usar flores que eran importadas y la estructura triangular clásica, pero dándole un plano tridimensional. En las creaciones del estilo Moribana se hace una división en cuatro cuartos, cada uno de ellos representa una estación del año y decorado con las flores que le toca a dicha estación.

Zen´ei ikebana

Estilo caracterizado por la libertad que se le da a la hora de crear las composiciones, dejando de lado las normas impuestas por las escuelas antiguas. En sus composiciones, rompían con todo lo establecido, usando elementos nuevos, como el plástico o el cristal, tomando patrones hasta ese día nunca establecidos y en definitiva, dejando rienda suelta a su imaginación, sin limitar en ningún aspecto.

El ikebana es considerado como una terapia de relajación, meditación e interiorización, algo más que sólo decorar con flores, convirtiéndose en una construcción única y artística. La seducción de una de las culturas más sugerentes e inspiradoras queda atrapada en una de las manifestaciones artísticas más bellas que nos regala el país del sol naciente.

¿Puedo hacer yo Ikebana?

Sé que piensan, todo es muy bonito, muy zen, pero yo JAMÁS podría hacer algo así… a mí se me mueren hasta los cactus, así que los comprendo. Pero la verdad es que podemos hacer ikebana hasta de una simple margarita. Todo es cuestión de imaginación.


Espero que se animen y muestren fotos de sus arreglos de ikebana!



Encargada de iniciarlos en los sutiles recovecos del idioma y la cultura japonesa (como para que no se manden ninguna burrada al cruzarse con un nipón), y especialista en las divas del porno cute, es la responsable de llenar Xiahpop con flores de sakura y sacar el yuri que hay en tí (aunque seas hombre).


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