Zombie School: Venganza porcina


Todos los años las carteleras de cine se ven invadidas por películas de zombie, que con menor o mayor suerte tratan de dar una vuelta de tuerca a una formula que desde hace años resulta remanida. Corea del Sur no es la excepción y en los últimos años ha explorado el género con algún que otro destacable exponente. Esta semana llega al circuito comercial un nuevo proyecto zombie con algunos ingredientes que quizá lo diferencien del resto.

Zombie School” traslada la acción a la preparatoria Chilsung, una escuela que a primera vista parece tranquila y donde nada extraordinario puede pasar, sin embargo no está todo dicho. Meses atrás un brote de aftosa obligó a los pobladores locales a enterrar vivos a sus cerdos para evitar daños mayores, pero ni de casualidad imaginaban cual iba a ser el destino de esos animales. Convertidos en zombies y con un hambre descomunal, los cerdos comienzan a comerse a los maestros, convirtiéndolos también en muertos vivientes. Los estudiantes de Chilsung deberán enfrentarse a quienes días atrás eran sus profesores, todo en un desesperado intento por sobrevivir.

Como dijimos en un comienzo, Zombie School intenta diferenciarse de sus compañeras de género y en cierta forma lo logra, pues partiendo de la premisa porcina todo lo que venga ya tiene el mote de desopilante. Por momentos creemos ver un mensaje que trasciende la parodia en la que se convierte la película, todo para darnos cuenta que en realidad se trata de una falsa alarma. Las convenciones para este tipo de films también están presentes y se explotan algunos estereotipos infaltables, pero el tono de humor que predomina lo hace todo más llevadero. Lejos está de ser una obra maestra, pero sin dudas es una película entretenida y mucho más si disfrutas de argumentos sin sentido donde lo único que importa son los muertos vivientes haciendo de las suyas.

Fuente: Hancinema.com / hiroshi@xiahpop.com


Like it? Share with your friends!

Amante de la literatura, el cine y todo aquello a través de lo cual se sublime la condición humana. Mirando a Asia pero con los pies firmes en Latinoamérica.