Akira Kimura en Argentina: “El manga cumple una función de sostén emocional”

El editor japonés Akira Kimura está visitando Argentina en el marco de los 140 años de historia compartida entre ambas naciones. El director de la editorial Ichijinsha participó en actividades destacadas como la Bienal de Historieta de Buenos Aires y una charla en el Palacio Libertad.
La visita de Akira Kimura a la Argentina no pasó desapercibida. En el marco de los 140 años de historia entre Japón y Argentina, el director de la editorial japonesa Ichijinsha Inc. llegó al país para participar de encuentros culturales que celebran el vínculo entre ambas naciones y la importancia del manga, la literatura y las industrias creativas japonesas fuera de su territorio.
Su paso por Argentina incluyó actividades en espacios como la Bienal de Historieta de Buenos Aires y proximamente una charla en el Palacio Libertad, donde se desarrolla un evento cultural pensado como un lugar de celebración de las familias nikkeis en el país. En ese contexto, la presencia de Kimura sumó un punto de vista sobre cómo se piensa, se edita y se publica manga contemporáneo en Japón.
Acerca de Akira Kimura

Es un destacado escritor, editor y director editorial, actualmente al frente de Ichijinsha, una editorial japonesa que forma parte del grupo Kodansha y que ocupa un lugar importante dentro de la publicación de manga contemporáneo. Su trabajo lo convirtió en una figura clave para pensar no solo el presente de la industria editorial japonesa, sino también las transformaciones del manga como lenguaje cultural que cruza fronteras y conecta lectores de todo el mundo.
Desde XIAHPOP tuvimos la oportunidad de hacerle una entrevista y nos encantó la perspectiva desde la cual mira a los mangas y cómo las historias se vinculan con los lectores. ¡No te la pierdas!
El manga suele reflejar aspectos profundos de la sociedad japonesa. ¿Qué valores o aspectos culturales cree que se transmiten más fuertemente a través de estas historias?
En Japón también se ha ampliado la brecha entre los sectores más ricos y el resto de la población, algo que ocurre a nivel global. En ese contexto, muchos mangas tienden a representar la realidad de quienes se encuentran en posiciones más bajas dentro de la estructura social. Las historias sobre personas ricas no suelen generar tanta identificación. En cambio, las historias de personas que parten desde abajo, que luchan, que a veces fracasan pero obtienen algo en el proceso, generan una mayor empatía. Ese tipo de relatos produce catarsis. Por eso, estos temas son muy frecuentes en el manga japonés.
Por otro lado, también hay una gran diversidad de géneros. Últimamente han aumentado las obras de terror, con historias muy intensas. También son populares los géneros de romance fantástico y fantasía de mundos paralelos. Por ejemplo, historias donde el protagonista renace en otro mundo como un slime, o relatos en los que alguien entra en una novela y vive como un personaje secundario. Este tipo de ideas, a veces muy inusuales, muestran la amplitud de posibilidades narrativas. En ese sentido, puede decirse que el manga japonés posee un universo expresivo sumamente rico.

En Japón, manga, novela ligera y anime funcionan como un ecosistema ¿Cómo se articula ese ciclo narrativo y qué rol cumple cada formato dentro de él?
En primer lugar, la novela es un medio que se construye únicamente a través del texto. Por eso, la imagen de los personajes depende de la imaginación de cada lector. En cierto sentido, hay tantos rostros de un personaje como lectores.
En cambio, en el manga, la apariencia de los personajes está definida desde el inicio. Y la historia avanza dentro de viñetas, acompañada por esa imagen. Es decir, la imagen ya está en gran medida determinada. Esto implica que, si al lector le gusta esa estética, puede involucrarse profundamente; pero si no, puede rechazarla. Es, a la vez, un riesgo y una fuente atractiva que genera una gran inmersión.
En cuanto a la diferencia con el anime, este añade movimiento y sonido a los personajes y la historia del manga. Aquello que en el manga ocurre entre viñetas, en el anime se muestra como movimiento real. Además, incorpora música, voces y múltiples elementos, convirtiéndose en un medio más integral. Por eso, el anime es más accesible y tiende a alcanzar mayor popularidad. Y ese éxito suele retroalimentar al original, aumentando las ventas del manga o la novela.

El impacto social y emocional del manga
¿Qué tipo de historias cree que necesita el mundo actual?
El mundo actual está en constante cambio: desde fenómenos políticos como el caso de Trump hasta conflictos como el de Ucrania y Rusia. El mundo nunca se detiene; puede avanzar hacia situaciones positivas o negativas. El manga, en ese contexto, capta esos momentos intensos, esos puntos de tensión, y los transforma en relato.
Creo que son necesarias historias que generen empatía, incluso dentro de este mundo complejo y en constante cambio. Cuando logra generar empatía, el manga se convierte en un medio con una gran capacidad de impacto. De hecho, muchas personas leen manga en momentos difíciles y encuentran fuerzas para seguir adelante. En ese sentido, el manga cumple una función de sostén emocional. Ofrece un espacio interno de refugio, de tranquilidad. Y lo hace a través de la imaginación, complementando lo que falta en la realidad.
¿Qué es lo primero que busca en una obra para decidir si vale la pena publicarla?
Creo que lo más importante es sentir que “esta obra debe salir al mundo” o que “la gente debería conocerla”. No siempre es posible saber si va a vender o no, pero si tanto el editor como el autor sienten que esta obra debe ser leída, entonces tiene valor publicarla. Por supuesto, si el contenido de la obra infringe en algún aspecto la ley, es otro asunto, pero en términos generales, el criterio se basa en el significado y el valor que la obra puede transmitir.
¿Hay alguna obra que haya editado de la que se sienta especialmente orgulloso?
En realidad, cuando era estudiante dibujaba manga, aunque lo hice solo por un tiempo y sin llegar a publicar volúmenes. Por eso, cuando entré en la editorial, no quería convertirme en editor de manga. Porque sentía que, como había abandonado el camino del manga, estaba en una posición de “haber perdido”. Y me parecía irrespetuoso relacionarme con los mangaka desde esa posición. Por eso me dediqué a producir libros vinculados al anime y a los videojuegos.
Actualmente trabajo en una editorial de manga, encargándome de la traducción y la expansión internacional, y anteriormente participé en comités de producción de anime como productor. Sin embargo, sí hay obras de las que me siento orgullosa. Cuando Wotakoi tuvo éxito, sentí que realmente había valido la pena publicarla. Porque permitió mostrar que las personas otaku podían sentirse validadas en su forma de ser. En cierto modo, transmitía la idea de “está bien ser así”. Y lo que más me alegró fue que esa idea se expandiera a nivel global. Se vendió en todo el mundo y fue un gran éxito.

Desafíos tecnológicos y el futuro del formato
La inteligencia artificial está empezando a influir en la producción artística. ¿Cómo ve su impacto en el mundo del manga?
En el plano técnico la IA puede influir tanto en el dibujo como en la generación de historias. Sin embargo, en ese escenario surge un problema: cómo se define la autoría y quién es el creador de la obra. Es un terreno que todavía presenta muchas zonas grises.
Por otro lado, en la industria editorial actual, la traducción para la distribución internacional lleva mucho tiempo. La IA podría reducir ese tiempo de manera significativa. Por ejemplo, usar IA para traducir y ofrecer esas versiones como lecturas de prueba. De este modo, en lugar de recurrir a la piratería, se aprovecharía la rapidez de la IA de forma legítima. Creo que las editoriales comenzarán a explorar este tipo de estrategias.
En los últimos años los webcomics han ganado mucha popularidad a nivel mundial, especialmente entre los jóvenes. ¿Cómo ve la relación entre el manga tradicional y este nuevo formato digital?
Los cómics en formato vertical y a color o webcomics, se han desarrollado principalmente en Corea y China desde hace unos diez años, y ciertamente han surgido obras muy populares. Sin embargo, da la impresión de que muchas de estas obras presentan historias bastante similares entre sí. Cuando hay demasiadas obras parecidas, existe el riesgo de que el público termine saturándose. Y eso puede llevar a una saturación del propio formato. En ese sentido, puede representar una amenaza en cierta medida, aunque es discutible que llegue a imponerse completamente como formato dominante.
Tampoco parece que el formato vertical esté generando constantemente propuestas innovadoras. Además, es un formato que funciona mejor para ciertos géneros que para otros. Por ejemplo, parece especialmente adecuado para el romance fantástico o las historias de mundos paralelos. Además, al ser obras a color, la calidad visual es fundamental. Las obras con un dibujo y un color bien logrados generan un fuerte atractivo. De hecho, cuando se publican en formato físico, muchos lectores desean coleccionarlas. En otras palabras, los webcomics con una calidad visual sobresaliente aún tienen mucho potencial.

La visita de Akira Kimura a Argentina no solo tuvo el valor simbólico de acercar a una figura destacada de la industria editorial japonesa al público local, sino que también abrió un espacio de intercambio que pocas veces sucede de manera tan directa. Poder escuchar sus ideas, su mirada sobre el manga y su forma de entender las historias permite que lectores y fans de Latinoamérica no solo disfruten de estas obras, sino que también se acerquen a los pensamientos y sensibilidades que atraviesan las historias.
En un momento en el que el manga se encuentra tan presente a nivel global, conocer el detrás de escena recuerdan que en cada obra hay decisiones, contextos, valores y personas que piensan el mundo a través de la narrativa.
Que una figura como Kimura haya podido conversar con el público argentino y latinoamericano también habla de la importancia de seguir construyendo puentes culturales reales.
Agradecemos a la Embajada de Japón en Argentina por permitirnos realizar esta entrevista

Soy bibliotecóloga y profesora de educación física, bookfluencer y creadora de contenido. Amo leer, ver anime y series japonesas y coreanas. Este espacio es mi forma de compartir con otros todo lo que me entusiasma y me inspira.