Bon Appétit, Majestad: el k-drama histórico que conquistó el 2025

Desde que Bon Appétit, Majestad se estrenó el 23 de agosto de 2025, se convirtió en uno de los dramas coreanos más comentados y vistos del año. Con una fórmula que mezcla viajes en el tiempo, cocina fusión, política palaciega y un romance con tintes de redención, este K-drama logró posicionarse no solo como una de las producciones más vistas de tvN, sino también como un fenómeno global en plataformas de streaming.
La historia comienza cuando Yeon Ji-young (interpretada por Lim Yoona, del grupo Girls’ Generation), una prestigiosa chef formada en cocina francesa, viaja 500 años al pasado y llega a la corte de Joseon. Allí se encuentra con Lee Heon (interpretado por Lee Chae-min), un monarca autoritario, con fama de tirano y con un paladar muy exigente.
La protagonista termina convirtiéndose en su chef personal, y es a través de sus platos que comienza una transformación inesperada en la corte: el rey, frío y violento, empieza a encontrar consuelo en la comida, y poco a poco, en Ji-young.
Más allá del romance, la serie destaca por mostrar cómo la cocina puede ser un vehículo de sanación, poder y resistencia en medio de un contexto político opresivo. Las escenas de comida combinan recetas de la cocina real tradicional coreana con toques occidentales, gracias a los conocimientos de la protagonista.
Bon Appétit, Majestad mezcla historia, fantasía, romance y cocina en un formato visualmente hermoso y emocionalmente cautivante. Aunque el personaje de Lee Heon es ficticio, la historia tiene raíces profundas en uno de los momentos más oscuros de la dinastía Joseon. Pero en lugar de reproducir esa oscuridad, la transforma en una historia de cambio, crecimiento y conexiones humanas. Y todo empieza con un buen plato.
Del web novel al éxito televisivo
La serie está basada en la novela web Surviving as Yeonsangun’s Chef, escrita por Park Guk-jae. La historia original sigue a una mujer moderna que, tras un misterioso viaje en el tiempo, termina en la corte real de Joseon como la cocinera personal de uno de los reyes más temidos de la historia coreana: Yeonsangun.
Sin embargo, para la versión televisiva, los guionistas decidieron cambiar este detalle central. En lugar de utilizar directamente la figura histórica de Yeonsangun, crearon al personaje ficticio de Lee Heon, una representación inspirada en ese periodo turbulento, pero con espacio para el desarrollo de una narrativa más flexible y emocionalmente compleja
Un enfoque distinto a la historia… con guiños reales
Aunque la serie se presenta como una ficción histórica, muchos de los eventos están inspirados en hechos reales del reinado de Yeonsangun (1494–1506), uno de los monarcas más infames de la dinastía Joseon. En la historia real:
- Su madre, la Depuesta Reina Yun, fue ejecutada por orden del rey (su padre), y Yeonsan fue criado creyendo que otra reina era su madre.
- Al enterarse de la verdad, buscó venganza: mandó matar a los funcionarios responsables, cerró instituciones educativas y prohibió el uso del alfabeto Hangul.
- También organizó purgas violentas contra los eruditos y secuestró mujeres para convertirlas en “entretenedoras del palacio”.
Muchos de estos aspectos están adaptados en la ficción: el rey Lee Heon también vive con el trauma de una madre ejecutada y un pasado violento. Sin embargo, al cambiar los nombres, los guionistas consiguen humanizar sin justificar, y construir un personaje que evoluciona a lo largo de la serie.
Un fenómeno de audiencia (y más allá)
El impacto del drama se reflejó de inmediato en los ratings: en su primer episodio, logró un 4,9 % de audiencia nacional, liderando su franja horaria. Para el episodio 4, la serie rompió récords de tvN con un impresionante 11,1 % de rating nacional promedio, alcanzando el primer puesto entre todas las cadenas coreanas durante ese horario.
La serie se volvió rápidamente N.º 1 en Netflix en más de 30 países y se mantuvo en el Top 3 en otros 40, especialmente en América Latina. Fue la serie coreana de habla no inglesa más visto entre el 25 y el 31 de agosto de 2025, según los rankings de la plataforma.
Una producción que casi tropieza, pero se recompone
Originalmente, el personaje de Lee Heon iba a ser interpretado por el actor Park Sung-hoon, pero se retiró del proyecto antes del rodaje principal debido a una controversia personal. Esto llevó al ingreso de Lee Chae-min, quien se unió al elenco en plena etapa de preproducción.
Pese al desafío, la decisión fue acertada. El director y el equipo de producción elogiaron su rápida preparación y entrega al personaje, destacando que su interpretación aportó una nueva profundidad al rey ficticio. Según declaraciones del equipo, “no era la primera opción, pero terminó siendo la ideal”.
La comida como protagonista
Uno de los grandes aciertos de Bon Appétit, Majestad es usar la cocina como hilo conductor emocional. Desde los banquetes reales tradicionales hasta las reinterpretaciones que Ji-young hace con su formación francesa, la comida no solo es estética: representa poder, refugio, memoria y resistencia.
Esta idea conecta con otros k-dramas que usaron la comida como vehículo narrativo. Pero aca, el contraste entre la violencia del rey y la dulzura de un plato bien preparado crea una tensión emocional muy efectiva.
La filmación y preparación de cada una de las escenas de comida fueron muy pensadas y analizadas. Im Yoon‑ah se entrenó durante tres meses antes de comenzar a filmar, recibiendo clases con chefs profesionales que la ayudaron a familiarizarse con utensilios antiguos, ingredientes y técnicas culinarias. Esto le permitió llevar a pantalla platos visualmente refinados y auténticos, combinando la estética histórica con un toque moderno en la presentación.
Lee Chae‑min, observó numerosos videos de mukbang —esas transmisiones donde se come con expresividad frente a cámara— para estudiar cómo reaccionar ante la comida. Practicó ante un espejo, exagerando sus expresiones faciales para transmitir impacto, deleite y misterio en escena.
Aunque la trama está ambientada en la Dinastía Joseon, los platos tienen presentación digna de un restaurante francés contemporáneo, esto es porque la protagonista es una chef Michelin con formación occidental. Esto generó un contraste visual muy llamativo entre la tradición culinaria coreana y ese estilo actual, algo clave en la puesta en escena.
Mucho esfuerzo se puso en que cada sabor provocara una reacción genuina en el rey ficticio. Las escenas donde él prueba la comida buscan generar empatía y emoción: no se trata solo de saborear, sino de transformar su mundo interno.
Merchandising y expansión del universo
Studio Dragon, la productora detrás del drama, anunció una pop-up store oficial para Bon Appétit, Majestad, siguiendo la tendencia iniciada con otras producciones exitosas como Queen of Tears y Love Next Door. Las pop-up stores no solo sirven como promoción, sino que se han convertido en una fuente importante de ingresos, con eventos anteriores que atrajeron a más de 10.000 visitantes y agotaron todo el merchandising.
Aunque aún no se confirmó si esta tienda se expandirá fuera de Corea, se espera que tenga presencia al menos en las principales ciudades asiáticas, dado el éxito rotundo del drama.
¿Dónde ver Bon Appétit, Majestad?
La serie se emite en tvN en Corea del Sur y está disponible para el resto del mundo a través de Netflix. Contará con 12 capítulos.
Créditos: Netflix Redacción: Magalí Solodosvky

Soy bibliotecóloga y profesora de educación física, bookfluencer y creadora de contenido. Amo leer, ver anime y series japonesas y coreanas. Este espacio es mi forma de compartir con otros todo lo que me entusiasma y me inspira.