Galleta: la nueva novela juvenil sobre fragilidad, amistad y dejar de sentirse invisible

martes, 3 de febrero de 2026

¿Qué pasa cuando alguien deja de sentirse visto? Galleta, la novela juvenil de la autora surcoreana Kim Seon-mi, aborda esa pregunta desde una historia sensible, simbólica y profundamente humana, que invita a pensar en la fragilidad emocional, la invisibilidad y la importancia de estar presentes en la vida de otros.

Publicada en español por Gran Travesía (Editorial Océano), esta obra se convirtió en un fenómeno en Corea del Sur y hoy se posiciona como una lectura clave dentro de la literatura juvenil contemporánea.

¿De qué trata Galleta?

Seong Jaeseong tiene tres enfermedades relacionadas con la audición: hipersensibilidad, fonofobia y obsesión por el sonido. Debido a que su oído es más sensible que el de otros, Jaeseong escucha todo lo que no quiere escuchar y cuando percibe sonidos fuertes, experimenta la sensación de que el espacio se encoge.

Sin embargo, esta condición permite a Jaeseong reconocer a las personas que han perdido el poder de protegerse y se han vuelto invisibles. Inspirándose en su naturaleza quebradiza, Jaeseong las llama galletas y las clasifica en tres niveles: las que están divididas por la mitad (no son invisibles, pero tampoco tiene presencia) las que se encuentran fragmentadas (aunque estén a tu lado, no puedes reconocerlas), y las que son apenas migajas (carecen de presencia y están a punto de desaparecer del mundo).

Los galletas son, por tanto, personas que han perdido su existencia en la sociedad y que no tienen ninguna autoestima. Personas que desaparecen y se vuelven invisibles, hasta que algo ocurra y pueda hacerlas cambiar.

Kim Seon-mi: una voz clave de la literatura juvenil coreana

Kim Seon-mi nació en Seúl y estudió Bellas Artes en la Universidad Dongguk. Comenzó su carrera literaria a fines de la década de 2010 y rápidamente se destacó por su capacidad para abordar temas complejos desde una sensibilidad cercana a los jóvenes.

Con Galleta, la autora alcanzó un reconocimiento masivo y crítico, consolidándose como una figura importante dentro de la literatura juvenil coreana. La novela recibió múltiples premios, entre ellos:

  • Premio de Contenido Creativo de Corea
  • Primer Premio de Literatura Juvenil Fantástica Wisdom House
  • Premio Shingu, otorgado por más de 500 bibliotecarios
  • Premio de Cultura Nueva y Antigua
  • Concurso Search-Light de Kyobo Books

Estos reconocimientos no solo destacan la calidad literaria del libro, sino también su impacto en lectores jóvenes, bibliotecas y espacios educativos.

Mi experiencia leyendo Galleta

Galleta es un libro súper particular. Me gustó, aunque por momentos me parecía disparatado y poco real. Sin embargo, con el avance de la lectura empecé a entender que eso que sentía como “poco real” no se podía leer de manera literal, porque formaba parte de toda esta mística de las galletas. Y ahí terminé comprendiendo que, aunque lo que pasaba no fuera completamente realista, la autora tenía algo muy importante para contarnos.

Kim Seon-mi comenta al final del libro que espera que alguien se haya llevado algo de esta lectura, y creo sinceramente que cumplió su cometido. Puede gustarnos o no la historia en general, pero el concepto de qué son las galletas, cómo podemos convertirnos en una y, sobre todo, cómo podemos ayudarlos (nos) y salir adelante, es algo que todos entendimos.

Hacia el final, el libro logró emocionarme. Aunque algunas situaciones parecían exageradas o casi de telenovela, consigue transmitir algo fundamental: la importancia de estar presentes. No importa si es algo pequeño (¡tal vez un saludo, un gesto, o simplemente escuchar!); a veces eso es exactamente lo que alguien necesita. Una presencia cercana.

Tener algo a lo que aferrarse, sentirse cómodo, seguro y saber que pertenecemos a un lugar es fundamental, tanto cuando somos chicos como cuando crecemos. Y eso es algo que Galleta muestra con mucha claridad.

La verdad es que es un libro que deja muchísimo para conversar, analizar y profundizar.

La importancia de Galleta en la lectura juvenil

Uno de los grandes aciertos de Galleta es que no subestima a su público. Habla de soledad, autoestima, miedo, silencio y pertenencia sin simplificar ni romantizar el dolor.

La novela propone una reflexión necesaria:

  • Todos podemos convertirnos en una galleta si dejamos de sentirnos vistos.
  • Todos podemos ayudar a que alguien no ‘se vuelva invisible’, incluso con gestos mínimos.

En un contexto donde muchos jóvenes se sienten invisibles, presionados o fuera de lugar, Galleta funciona como un espejo y, al mismo tiempo, como una mano tendida.

Créditos: Oceano; Gran Travesía |  Redacción: Magalí Solodovsky

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