De Tailandia a Seúl: La evolución de los idols tailandeses en el K-pop

viernes, 24 de agosto de 2018
idols tailandeses en el K-pop, LISA DE BLACKPINK

La presencia de talentos extranjeros en la industria musical de Corea del Sur experimentó un crecimiento constante durante la última década. Actualmente, los idols tailandeses en el K-pop representan una de las nacionalidades más influyentes fuera de las fronteras coreanas. Para atraer al público del Sudeste Asiático y dar identidad global a los grupos modernos se suele incluir integrantes de diversas procedencias.

A partir de la inclusión de Hangeng en Super Junior (proveniente de China) todo comenzó a cambiar. Más extranjeros fueron incorporados en los grupos de K-pop y ellos colaboraron para la expansión de la ola coreana en el mundo.

Con la llegada de los tailandeses el K-pop se hizo imparable en el Sudeste Asiático. Cada grupo que tiene un integrante tailandés inevitablemente tendrá repercusión en esa región. Y las agencias coreanas lo saben, por eso aceptan más y más tailandeses en sus castings que, dicho sea de paso, tienen a su vez su competitiva industria idol.

El primer tailandés en lograr mega éxito en Corea (además de ser considerado uno de los idols más hermosos) fue Nichkhun de 2PM quién se convirtió en una mega estrella en su país natal.

Tras los pasos de esas celebridades llegaron nuevos idols tailandeses y todo el tiempo están debutando en grupos de K-pop ¿Quieren conocer a algunos de los más conocidos? ¡Aquí van!

Los pioneros y la explosión mediática

Durante la segunda generación, la inclusión de miembros no coreanos resultaba poco frecuente en los proyectos principales. Sin embargo, Nichkhun de 2PM oficializó su debut en 2008 bajo el sello JYP Entertainment. Su éxito temprano le otorgó el título de «Príncipe de Tailandia» y demostró la viabilidad de este mercado. Gracias a su desempeño, muchas agencias comenzaron a buscar activamente talentos en el sudeste asiático para sus futuros proyectos.

Nichkhun, integrante de 2PM en el video musical Again and again

Posteriormente, la tercera generación consolidó definitivamente a los idols tailandeses en el K-pop como estrellas globales. BamBam debutó en 2014 con GOT7 y se posicionó rápidamente como un referente cultural en ambos países. Asimismo, figuras como Ten de NCT y Sorn de CLC demostraron el alto nivel de formación técnica que ofrecen los artistas de esta nacionalidad. En 2016, Lisa de BLACKPINK alcanzó un impacto comercial sin precedentes, redefiniendo el rol de los integrantes extranjeros en la industria.

LISA en su debut solista LALISA utilizando prendas tradicionales tailandesas en un pasaje de la canción

Consolidación y nuevas tendencias

En la cuarta generación, la integración de miembros tailandeses se transformó en una estrategia habitual para garantizar el éxito regional. Minnie de (G)I-DLE destaca desde 2018 no solo por su voz, sino también por sus habilidades en la producción. Del mismo modo, Natty logró establecerse recientemente con KISS OF LIFE tras años de preparación en el sistema de entrenamiento coreano.

MInnie en su debut solista, reconocida como una de las idols más versátiles

En la actualidad, la quinta generación presenta una nueva ola de talentos extremadamente jóvenes y versátiles. Chiquita y Pharita debutaron este año en BABYMONSTER, manteniendo la tradición de talentos tailandeses bajo el sello YG Entertainment. Otros ejemplos incluyen a Hunter de xikers y Thanatorn de The Wind, quienes representan a agencias emergentes en busca de expansión. Esta tendencia va a continuar creciendo debido a la gran aceptación que estos artistas reciben por parte de la audiencia global.

BABYMONSTER, uno de los grupos más destacados de la nueva generación del K-pop

Pueden seguir las actualizaciones de estos artistas y compartir sus opiniones en nuestras plataformas. ¿Cuál de estos exponentes consideran que cambió la historia del género en Tailandia?

Créditos: JYP, SM, YG, Cube, MODHAUS, KQ. | Artículo creado en agosto del 2018 y actualizado en marzo del 2026 Redacción: Miki Farias

Gracias por compartir