Si estuviste ahí lo vas a recordar: así era el K-Pop en 2016

Recordamos el 2016 en el K-Pop: los primeros Daesangs de BTS, el debut de BLACKPINK y el fin de una era para las leyendas del género.
Todavía no existían los retos de TikTok y el eje todavía estaba en Corea. BTS ganaba cada vez más popularidad, pero EXO era el líder de los grupos masculinos; TWICE seguía con la tendencia de comebacks cute hasta que BLACKPINK marcó un antes y un después con su estilo girl crush. Se trató de un período histórico lleno de debuts y despedidas que no se olvidan.
Fue justo antes de que el mercado no estuviera centrado en Occidente como ahora. No lo sabíamos, pero fue el último año del K-pop que sonaba y se veía con un estilo asiático marcado, más fiel a sus raíces.
Hitos que ocurrieron en 2016
BTS cerró su trilogía “HYYH” (화양연화; El Momento Más Hermoso de la Vida) con el lanzamiento de su álbum recopilatorio “The Most Beautiful Moment in Life: Young Forever” que incluyó éxitos como “Fire” y “Save Me”. Posteriormente lanzaron “WINGS”, otro álbum que dio inicio a la era más madura del grupo y que terminaría de darle forma a la identidad musical del grupo con “Blood, Sweat and Tears”.
Estos lanzamientos le valieron el primer Daesang de su carrera en los Melon Music Awards en la categoría “Mejor Álbum del Año”. Todavía nadie se imaginaba Grammys ni puestos N.° 1 en Billboard, aunque faltaba muy poco.
El debut del que era el nuevo grupo femenino en años de YG Entertainment marcó un rotundo cambio de tendencia cuando BLACKPINK se lanzó al mundo con “Boombayah” y “WHISTLE”, dos canciones con estilo crush y rapero característico de los artistas creados por Yang Hyun Suk. No se trataba de adolescentes, sino de jóvenes adultas llenas de confianza y listas para conquistar el mundo.
Desde el principio, el cuarteto se mantuvo en constante popularidad, apoyado por un fandom que creció a pasos agigantados. En poco tiempo se les abrieron las puertas a colaboraciones que consolidarían su presencia en el mercado internacional.
EXO seguía en su prime, eran los reyes masculinos del K-Pop y con el lanzamiento de su tercer álbum de estudio “EX’ACT” continuaron rompiendo récords de ventas. “Monster”, “Lucky One” y “Lotto” fueron hits que aumentaron aún más la popularidad del grupo. Además, ocurrió el debut de EXO-CBX con “Hey Mama!”, la primera subunidad compuesta por Chen, Baekhyun y Xiumin, el trío vocal de la banda. EXO-L era por ese entonces el fandom más grande y temido en redes sociales.
TWICE explotó en popularidad y consolidó su estatus como superestrellas siendo rookies con lanzamientos inolvidables como “Cheer Up” y “TT”. El estilo tierno era el estándar para los grupos de chicas en ese entonces y ellas eran perfectas para ese concepto. Por eso se consolidaron como artistas top apenas un año después de su debut. Desde entonces se caracterizaron por tener un fandom masculino muy activo, lo cual no era tan común de ver.
También ganaron su primer Daesang en 2016, luego de haber roto varios récords de ventas, vistas y reproducciones en charts coreanos.
Otro grupo a destacar fue G-Friend, que ya había deslumbrado a todos cuando debutaron en 2015 por su concepto cute y retro que recordaba a grupos de la segunda generación como Girls’ Generation. El 2016 fue su año de mayor éxito con el lanzamiento de “Rough”, que terminó con su trilogía de concepto escolar y rompió récords en charts y fue bien recibido por su creciente fandom. Luego volvieron nuevamente cuando lanzaron su primer álbum de estudio con “Navillera”.
Estas canciones terminaron de destacarlas en toda la industria como un grupo poderoso, a pesar de venir de una empresa muy pequeña como lo era Source Music en ese entonces. De hecho, se volvieron tan famosas que pasaron a formar parte de Big Hit Entertainment (ahora HYBE, la casa de BTS) cuando esta compró su empresa en 2019.
Otro acontecimiento que marcó la historia de K-Pop para siempre fue el comienzo de la serie “Produce”, un programa de supervivencia donde muchos trainees de empresas de entretenimiento competían en canto y baile para ganarse un lugar en lo que prometía ser un grupo único y popular formado por el mejor potencial de la industria. Este programa cambió para siempre la forma de crear y manejar grupos de K-Pop, al mismo tiempo, fue el cohete a la fama de varios artistas que venían de empresas no tan reconocidas.
La primera edición fue “Produce 101” que finalizó con la formación y el debut de las icónicas I.O.I, un grupo proyecto de 11 chicas que tuvo una corta pero exitosa carrera de casi 9 meses. Entre sus hits se destacan “Dream Girls” y “Very Very Vey”.
Después de la disolución, muchas de las integrantes debutaron en grupos permanentes de sus empresas, otras se volvieron solistas o actrices y muchas siguen siendo populares en la actualidad. De hecho, se está especulando con un comeback especial en conmemoración a los 10 años del debut.
Debuts
El ambicioso proyecto de SM Entertainment
La presentación de NCT (Neo Culture Technology) sacudió a la industria porque no proponía un nuevo grupo, sino un nuevo sistema. En 2016, el K-Pop todavía no estaba preparado para pensar a los idols como una franquicia global. Pero SM se había preparado desde hace mucho para innovar (otra vez) con una jugada comercial que muchos tildaron de “loca” y que tardó años en ser comprendida.
La idea era demasiado disruptiva: no un grupo, sino una asociación de miembros ilimitados y rotativos. Ese sistema chocaba de lleno con la lógica de los fandoms que se aferraban a apoyar a un grupo por encima de los demás. La gente multifandom no era tan común; aún reinaba la idea o costumbre de elegir a un grupo por sobre el resto e identificarse con un solo club de fans.
Sin dudas, NCT fue un grupo adelantado para su tiempo. NCT U hizo una original llegada con “The 7th Sense” y su concepto futurista que fue inolvidable. NCT Dream fue la versión joven de NCT y con el lanzamiento de “Chewing Gum” vimos a unos preadolescentes con aptitudes de sobra para ser idols completos (en la actualidad son de los sunbaes más jóvenes de todo el K-Pop). Y NCT 127 con su poderoso “Fire Truck” fue la primera de lo que serían varias subunidades localizadas en distintos mercados musicales de todo el mundo. Su nombre fue en referencia a la ubicación longitudinal en el mapa de la ciudad de Seúl.
Conceptos juveniles y girl groups numerosos
Fantagio Entertainment, que era una empresa dedicada al manejo de actores, debutó a su primer grupo idol llamado ASTRO. Fue exactamente en febrero de 2016 que le conocimos la cara al mismísimo Cha Eun Woo, un hombre que se robó las miradas y corazones de todos en ese entonces (y ahora también).
Con “Hide & Seek” mostraron un estilo fresco y juvenil que destacaba entre los demás conceptos más maduros de otros grupos. También el maknae Yoon Sanha llamó mucho la atención por debutar mientras seguía con tratamiento de ortodoncia, un detalle que encajaba perfecto con el estilo de ASTRO en sus comienzos.
De parte de CUBE Entertainment también vivimos el nacimiento de PENTAGON, un grupo de chicos muy talentosos salidos del programa de supervivencia Pentagon Maker. Compuesta por 10 chicos en su debut, la banda saltaría a la fama rápidamente después de un exitoso comienzo con “Gorilla” al demostrar un impresionante potencial y cerrarían el año con “Can You Feel It”. También se trató del inicio de la popular carrera de Hui como productor y compositor.
En el área de grupos femeninos también tuvimos varios debuts. Cosmic Girls (WSJN), de Starship Entertainment, se hizo un lugar en la industria del K-Pop y el C-Pop con un grupo compuesto por chicas coreanas y chinas. Sus lanzamientos eran en ambos idiomas, lo que hizo que destacaran entre el resto de grupos que tenían como “lado B” al mercado japonés. Llamaron la atención por su imagen dual al lanzar “MoMoMo” (concepto tierno) y “Catch Me” (concepto crush). La adición de Yeonjung de I.O.I fue el toque que les dio más popularidad.
- Ver más debutantes: Corea y los grupos idol debutantes del 2016
Despedidas
En general, el 2016 fue el año que marcó el traspaso de la influencia de los idols de segunda generación (2003-2011) como referentes del K-Pop hacia los grupos más modernos. Este paso se venía dando naturalmente desde el año anterior por el vencimiento de contratos de grupos con sus empresas y posibilidades de comienzo de carreras solistas tanto en la música como en la actuación.
Adiós a las leyendas de YG
El final más polémico fue sin dudas el de 2NE1. Este grupo de cuatro chicas, compuesto por CL, Dara, Minzy y Park Bom, venía de un hiatus indefinido desde 2014, cuando estalló el escándalo de Bom por el consumo de anfetaminas importadas desde Estados Unidos, el caso fue investigado, pero luego cerrado, ya que la sustancia era utilizada como tratamiento para el TDAH. Luego de ese episodio, Minzy fue la primera en anunciar que no renovaría contrato con YG Entertainment en febrero de 2016, convirtiendo al grupo en un trío que terminó por separarse oficialmente en noviembre de ese mismo año. La empresa alegó dificultades para manejar el grupo como un trío y dijo que era más conveniente que siguieran carreras en solitario. Su hit “I Am The Best” fue reinterpretado múltiples veces por otros grupos y se convirtió en un himno. Su último lanzamiento oficial fue “Goodbye” en enero de 2017.
BIGBANG no se separó en 2016, pero sí fue su último año como grupo activo regular y completo. Con el lanzamiento de su álbum MADE rompieron récords de charts y ventas en todo el mundo, demostrando su estatus como grupo pesado dentro del K-Pop. “FXXK IT” fue la canción que lanzaron para festejar su 10° aniversario, un hito muy raro en esos tiempos y que los convirtió en leyendas. Posteriormente, todos los miembros empezarían a enlistarse en el Ejército para cumplir con su servicio militar obligatorio.
Dos pérdidas para CUBE
Otro histórico grupo que terminó su carrera fue 4Minute, la banda de chicas de CUBE Entertainment compuesta por HyunA, Gayoon, Jiyoon, Sohyun y Jihyun. Desde hace tiempo se hablaba mucho en redes sociales de que la empresa estaba más concentrada en la carrera solista de HyunA, lo que las hacía ver como un grupo con una solista dentro. Por esta razón, muchos internautas no se sorprendieron cuando ninguna miembro decidió renovar contrato, excepto HyunA, que continuó durante un tiempo con CUBE. El resto de las chicas decidió comenzar carreras en otras áreas como producción y actuación. Su último lanzamiento fue “Hate” en febrero de 2016, una colaboración con el reconocido DJ Skrillex que no recibió la atención que se esperaba en Corea.
También otro grupo se fue de CUBE, pero por las malas: BEAST. Como uno de los pocos grupos que demostraba que el éxito podría estar fuera de empresas de entretenimiento grandes, habían ganado fama con canciones como “Shock” y “Fiction”. El problema surgió cuando ningún miembro quiso renovar contrato con la empresa porque no estaban de acuerdo con el manejo de sus actividades. Esto provocó que debieran fundar una nueva empresa y cambiar de nombre, ya que los derechos de marca de “BEAST” no les pertenecían. De esta forma, debutaron nuevamente como HIGHLIGHT sin perder el apoyo de su fandom.
Una nueva era para el K-pop en Japón
Por último, KARA, que fue un caso de disolución que pocos recuerdan, ya que fue como un simple movimiento administrativo: los contratos de Gyuri, Seungyeon y Hara vencieron con DSP Media y decidieron no renovarlos. Solo Youngji siguió bajo la empresa, ya que se había unido al grupo en 2014 a través del show de supervivencia “Baby KARA” después de que las otras dos antiguas miembros, Nicole y Jiyoung, decidieron abandonar el grupo ese mismo año. No hubo canción ni eventos de despedida especial, solo un comunicado de la empresa y nada más. Fue un final demasiado silencioso para el grupo de chicas que fue el creador del puente cultural entre Corea y Japón (de hecho, eran más famosas en Japón que en su tierra natal, algo muy raro). Su disolución significó el fin de los grupos femeninos dominantes en Japón y formó parte del proceso de “desaparición” de la segunda generación del K-Pop. Nos dejaron himnos como “Mister”, “Lupin”, “Step” y “Mamma Mia”.
Transición entre generaciones
En 2016, los “Big 3”, compuestos por SM, YG y JYP Entertainment, las mayores empresas de entretenimiento de Corea, aún seguían manejando la dirección y el estilo musical de toda la industria por ser pesos pesados al contar con los grupos más populares. Eran garantía de éxito y calidad. Aunque eso estaba por cambiar pronto.
La tradición de los conceptos cute que siempre caracterizaron a los debuts de grupos femeninos llegaba a su fin para dar lugar a una mayor libertad de poder empezar con un estilo lleno de energía y más maduro desde el principio. Ya no sería necesario debutar siendo tan joven, sino encajar con el estilo pensado previamente para un grupo.
Los grupos de segunda generación como Super Junior, Girls’ Generation, TVXQ!, SHINee, INFINITE y SISTAR seguían activos, pero otros también empezaban a despedirse o entrar en inactividad, dejando el paso a nuevos jóvenes con conceptos más modernos y frescos. Ya convertidos en sólidos sunbaes, se volvieron mentores y modelos a seguir muy respetados.
Época inolvidable
En retrospectiva, el 2016 no fue un año cualquiera para el K-Pop: fue el último momento en el que la industria todavía se sentía reconocible antes de transformarse por completo. Con los Big 3 aún marcando el pulso creativo, pero con nuevas reglas a punto de imponerse, ese año funcionó como un punto de equilibrio entre tradición y cambio. La despedida silenciosa de grupos históricos, el surgimiento de conceptos más libres desde el debut y la preparación de una expansión global que explotaría en 2017 marcaron el fin de una era y el inicio de otra.
Tal vez por eso hoy, en medio de una industria más acelerada, fragmentada y dominada por el algoritmo, muchos miran hacia atrás y dicen que “el 2026 es el nuevo 2016”. No porque el K-Pop quiera retroceder, sino porque necesita recordar cómo se sentía crecer sin saber todavía hasta dónde podía llegar.
Escribe: Charlie Hann

Soy Charlie Hann, creador de contenido y periodista especializado en cultura coreana. Me adentré en la ola coreana hace más de 15 años y estudié coreano algunos años. Soy un apasionado del análisis de la industria del entretenimiento coreano, especialmente del mundo K-Pop. Busco aportar mi granito de arena al fortalecimiento de los lazos culturales entre Corea del Sur y Latinoamérica con información reflexiva que genere curiosidad y ayude a formar opiniones sólidas acerca del Hallyu.