El diseñador chino Zhou Yichen, de 32 años, encontró en el arte digital una forma de despedirse de su abuela. Tras su fallecimiento, transformó los recuerdos compartidos en un videojuego llamado Grandma.
El diseñador chino Zhou Yichen, de 32 años, encontró en el arte digital una forma de despedirse de su abuela. Tras su fallecimiento, transformó los recuerdos compartidos en un videojuego llamado Grandma.