Seollal: El año nuevo coreano recibe al impetuoso Caballo Rojo

El próximo 17 de febrero de 2026 marcará el inicio de un nuevo año lunar, la celebración más trascendental en la península coreana. Conocida como Seollal, esta festividad representa un momento de renovación profunda, ritos ancestrales y, sobre todo, el reencuentro con las raíces familiares. Este año, el calendario nos invita a galopar hacia el futuro bajo la influencia del Año del Caballo Rojo o Byeongo-nyeon.
El vigor del Caballo Rojo: Byeongo-nyeon
El 2026 es el año de Byeong-o (병오년), donde el caballo se encuentra con el elemento fuego. En el zodiaco coreano, el caballo es la séptima deidad de los Sibijisin y se le considera un mensajero divino del cielo. El Caballo Rojo aparece solo una vez cada sesenta años y simboliza una energía intensa, pasión y un progreso que resulta imparable.
Esta combinación es sumamente poderosa: mientras que el caballo representa la libertad y la vitalidad, el elemento fuego aporta una dosis de audacia y transformación. Es un ciclo que favorece la acción sobre la duda, ideal para quienes buscan emprender nuevos caminos con determinación.
Tradiciones que unen generaciones

El corazón del Seollal reside en el respeto a los antepasados y la unión familiar. Durante estos días, es común ver las rutas coreanas colmadas de personas que viajan a sus pueblos natales para realizar el charye. Este ritual consiste en preparar una mesa con alimentos seleccionados para ofrecerlos a los difuntos, quienes, según la creencia, regresan para disfrutar de este banquete en su honor.
Otra de las tradiciones más queridas es el seolbim, que consiste en estrenar ropa nueva para simbolizar un nuevo comienzo. Aunque el uso del hanbok es menos frecuente en la vida diaria, el Seollal es la ocasión perfecta para vestir estas prendas tradicionales. El momento más emotivo llega con el sebae, una reverencia profunda que los jóvenes realizan ante sus mayores al decir Sae hae bok mani badeuseyo (reciba muchas bendiciones de año nuevo). A cambio, los abuelos y padres entregan el sebaetdon, una propina que los niños esperan con gran ilusión.
Sabor y juegos tradicionales

La mesa de año nuevo no está completa sin el tteokkuk, una sopa de rebanadas de pastel de arroz. Comer este plato es un requisito simbólico para cumplir un año más de vida y atraer la buena fortuna. Tras la comida, el ambiente se llena de risas con juegos como el yutnori, donde se lanzan palos de madera, o el jegichagi, que pone a prueba la destreza física de grandes y chicos.
El Seollal 2026 no es solo un feriado de tres días; es la oportunidad de Corea de pausar el ritmo frenético de la modernidad para abrazar su legado. Es un tiempo para soltar el pasado y, con la fuerza del Caballo Rojo, lanzarse con esperanza hacia los nuevos desafíos que el destino nos tiene preparados.
¡Feliz Seollal para todos!
Fuente: spanish.visitkorea.or.kr, publicholidays.co.kr, korea.net | Redacción y foto de portada: Miki Farias