El fenómeno Text Hip transforma el hábito de la lectura en Corea

sábado, 11 de abril de 2026
Jovenes en Corea del Sur leyendo libros en un festival literario Text Hip

El término Text Hip surge de la combinación entre las palabras «texto» y «hip» (referido a lo moderno). Describe una tendencia donde la lectura se integra al estilo de vida cotidiano mediante registros visuales y actividades sociales. Este fenómeno va a ganar relevancia a través de la difusión de citas en redes sociales y la asistencia a eventos temáticos. Actualmente, los jóvenes de entre 20 y 30 años lideran la adopción de este comportamiento en los principales centros urbanos del país.

Durante años se dijo que las nuevas generaciones ya no leían. Que los celulares, los videos cortos y el ritmo frenético de internet habían desplazado a los libros. Pero en Corea del Sur está ocurriendo algo inesperado: leer se volvió cool otra vez.

La cultura Text Hip

El fenómeno tiene incluso su propio nombre: “text hip”, una expresión que mezcla “texto” y “hip” (moderno, trendy) para describir una nueva forma de relacionarse con la lectura. No se trata solo de leer libros, sino de convertirlos en parte del estilo de vida: fotografiarlos, compartir citas, asistir a eventos literarios, comprar merchandising o incluso elegir bares inspirados en novelas.

Y lo más interesante es que este movimiento está siendo liderado por quienes crecieron en la era digital: jóvenes en sus 20 y 30 años.

Cuando una feria del libro se convierte en un fenómeno viral

La magnitud de esta tendencia se hizo evidente durante la Seoul International Book Fair de 2025. El evento, realizado en el centro de convenciones COEX Convention Center en Seúl, reunió más de 150.000 personas en apenas cinco días. Las entradas se agotaron semanas antes y algunos revendedores llegaron a ofrecerlas a precios absurdos.

Pero lo que más llamó la atención no fue solo la cantidad de gente. Fue quiénes estaban ahí. La mayoría eran mujeres jóvenes, muchas de ellas buscando libros con portadas minimalistas, ediciones especiales o incluso productos inspirados en literatura: llaveros, bolsas de tela, stickers y cuadernos. Para muchos, asistir a la feria no era solo comprar libros. Era vivir una experiencia cultural.

Una visitante, Gim Ji-min, estudiante de doctorado en sociología, lo resumía perfectamente: aunque leía habitualmente, nunca se había considerado una gran compradora de libros. Sin embargo, el ambiente de la feria (casi festivo) terminó convenciéndola de llevar varios a casa.

Quien visitó la Feria del Libro de su país entiende perfectamente esto. Incluso, aunque uno no pueda comprar esos libros, los conoce, los aprecia y sabe que hay muchísimas historias por descubrir.

¿Los jóvenes realmente leemos menos?

La percepción popular suele decir que sí. Pero los números cuentan una historia un poco más compleja. Según la Encuesta Nacional de Lectura de Corea, el 74,5% de las personas entre 20 y 29 años leyó al menos un libro en el último año. Es la tasa más alta entre todos los grupos etarios.

Sin embargo, también hay cambios importantes. Hace ocho años el promedio era 91,1%, y el número de libros físicos leídos por persona cayó de 11,4 a 2,5 al año.

Pero al mismo tiempo ocurrió algo interesante: la lectura digital se duplicó. Es decir, los jóvenes siguen leyendo… solo que no necesariamente de la misma forma que antes.

Muchos leen fragmentos, citas, artículos, o partes de libros que encuentran en redes sociales. La experiencia de lectura se volvió más fragmentada, más social y más compartible.

El club de lectura que funciona como un festival

Uno de los ejemplos más curiosos de esta nueva cultura literaria es el Hip Dok Club, una iniciativa creada por la Biblioteca al Aire Libre de Seúl. Cuando lanzaron las membresías, ofrecieron 10.000 lugares. ¡Y se agotaron en menos de dos horas!

Pero este club no funciona como un grupo de lectura tradicional donde todos discuten el mismo libro. Aquí los miembros ganan puntos por interactuar con los libros: registrar lecturas, compartir frases escritas a mano, participar en actividades literarias,  asistir a encuentros con autores… ¡todo suma y todo te enriquece!

Cuando el escritor Park Sang-young, autor de la novela Love in the Big City, dio una charla allí, cientos de personas asistieron. Una participante describió la experiencia con una frase perfecta: “Se siente más como un festival de música que como un club de lectura”.

El bar literario donde los cócteles se inspiran en novelas

El fenómeno “text hip” también llegó a los espacios físicos. En el barrio de Mangwon-dong, en Seúl, existe un lugar llamado Chaek Bar. A simple vista parece un bar elegante pero al mirar más de cerca aparecen estanterías repletas de libros, pizarras con citas literarias y un menú bastante particular.

Los cócteles llevan nombres inspirados en novelas famosas, como: La Luna y seis peniques (libro de Somerset Maugham) y El extranjero (de Albert Camus) El dueño del bar explica que la experiencia está pensada como un pequeño viaje: eliges una bebida, hojeas un libro, escuchas música clásica… y de pronto la noche se transforma en una experiencia literaria. Para muchos jóvenes profesionales y estudiantes, ese ambiente es irresistible.

Cuando los idols también influyen en lo que leemos

El auge de “text hip” también tiene una influencia inesperada: las celebridades del K-pop. Cuando los idols hablan de libros o aparecen leyéndolos en redes sociales, el impacto es inmediato. Se ha visto a grandes artistas del K-pop compartiendo sus lecturas, posteriormente esos libros se volvieron número uno en ventas e incluso se han traducido a varios idiomas para que los fans tengan acceso a ellos. Un ejemplo muy claro es Almendra de Won Pyung SohnPara muchos fans, eso transformó los libros en algo más que objetos culturales.

El efecto Han Kang

Otro momento clave para la cultura literaria reciente ocurrió en 2024, cuando la escritora Han Kang recibió el Premio Nobel de Literatura.

Después del anuncio, sus libros vendieron más de un millón de copias. Uno de ellos, Imposible decir adiós, incluso se convirtió en uno de los títulos más prestados en bibliotecas universitarias.

De hecho, en instituciones como la Universal Nacional de Seúl, las novelas comenzaron a superar a los textos académicos en popularidad por primera vez en años. Algo que pocos habrían imaginado en un sistema educativo tan competitivo como el coreano.

Este cambio en el comportamiento de los lectores marca una nueva etapa para la industria editorial en Asia.

El impacto de la narrativa coreana en la FIL

La presencia de Corea del Sur en esta edición de la Feria del Libro va a permitir que el público local acceda a las tendencias que definen su mercado editorial actual. La obra de Han Kang va a ocupar un lugar destacado, permitiendo un análisis sobre el alcance global de su literatura tras la obtención del Premio Nobel. Asimismo, el stand va a facilitar el contacto con la literatura healing, un género que registra un aumento de lectores interesados en relatos sobre bienestar y vida cotidiana.

Por otro lado, el espacio dedicado al k-webtoon va a funcionar como un puente entre el consumo digital y el formato impreso. Esta zona va a mostrar cómo las historias originadas en plataformas móviles logran integrarse con éxito en la industria del libro tradicional. Los visitantes van a poder observar el desarrollo técnico de estas narrativas y su influencia en la cultura visual contemporánea.

Los interesados van a poder visitar el stand del Centro Cultural Coreano en el Pabellón Amarillo de La Rural del 23 de abril al 11 de mayo. La programación completa incluye la visita de Kim Ho-yeon y charlas especiales.

También se desarrollará una conversación el 24 de abril a las 18 hs en el stand del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre como el fenómeno musical y cultural BTS influenció la lectura y acrecentó popularidad de la literatua coreana contemporánea.

Fuentes:  The Korea Helard; The Korea Times; Maeil Business Newspaper; The Chosun Daily |  Redacción: Magalí Solodovsky

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