Final Lau

El pasado 16 de enero INFINITE se presentó en el Teatro Caupolican de Santiago de Chile. Y, afortunadamente, con mi compañera Lauruku pudimos participar de esa experiencia única.

Decidimos no solicitar pase de prensa e ir como fans (de todos modos Noix no se caracteriza por otorgar pases de prensa rápida y fácilmente), vivir la fila, la ansiedad, la espera. La primera parte del periplo dejó bastante que desear: una mala experiencia en la fila, desorganización y destrato. Las productoras latinoamericanas tienen que darse cuenta de que no pueden dejar la organización de las filas al azar o en manos de los mismos fans, y que es su deber como empresa que trae un espectáculo velar por la seguridad de todos y cada uno de los asistentes. A ver si empiezan a invertir en staff para seguridad y en vallados, gente, que si no un día de estos vamos a tener que lamentar un accidente en la entrada de un concierto.

Pero pasemos a la parte linda del día (de la noche, para ser exactos), que fue el concierto en sí. Porque a pesar de la mala experiencia de la fila, en cuanto INFINITE apareció en el escenario, olvidamos todo.

Cuando entramos logramos una ubicación en el medio del campo (luego nos movimos hacia lugares un poco más alejados pero más seguros para nuestra ancianidad xD) y disfrutamos del momento de unión fandómica al cantar a la par de los videos proyectados.

Cuando comenzó el video de introducción de INFINITE EFFECT los gritos surgieron a toda potencia y la anticipación se hizo casi insoportable. Cuando finalmente cayó el telón y aparecieron los miembros de INFINITE, el Caupolicán explotó y la energía no mermó en ningún momento hasta el final del show.

La presentación arrancó intensa, el primer tema del setlist del concierto fue BTD, seguido de Paradise. Luego vino la presentación de los miembros, que se expresaron en castellano, inglés y coreano. Ya de entrada tuvieron que pedirle un poco de calma a la multitud, que desbordaba excitación. Luego siguieron Be Mine y Destiny, para luego bajar un poco las revoluciones con Walk to Remember y Between Me & You.

Tras un pequeño intermedio fue el turno de los solos y units. Primero se adueñó del escenario Woohyun con Everyday, demostrando no sólo una gran capacidad vocal, sino también un gran carisma. Le siguió INFINITE H, que hicieron estallar el Caupolican con I’m sorry I’m Busy y Pretty, haciendo gala de una presencia escénica impactante y un gran manejo del público. Luego vino el solo de SungKyu, Kontrol, lleno de emoción y sutileza (y morsitud al 1000% por parte de quien les escribe, por supuesto). Finalmente, INFINITE F subió el nivel de azúcar de toda la audiencia con Heartthrob y My Girl, donde no sólo bailaron y cantaron sino también arrojaron muñecos de peluche hacia el público.

El siguiente bloque inició con Nothing’s Over, seguido de Entrust y Cover Girl, canciones en las que los miembros de INFINITE interactúan con los fans y fanservicean a diestra y siniestra. De más está decir que todos lo disfrutamos inmensamente.

Luego vinieron Up To You, Moonlight, Back y Bad. Fue durante el ment de este bloque que las fans cantaron el ya tradicional “mijito rico” y “la colita”, cosa a la que Dongwoo accedió con gusto, Sungjong también movió la retaguardia para sus fans, aunque no tan gustosamente (fue muy gracioso ver las expresiones de los demás miembros, que al principio no comprendían de qué se trataba y luego parecían no poder creerlo xD).

Después de Bad, los chicos de Infinite dejaron el escenario y el público comenzó a pedir el encore (hubo un pequeño desajuste hasta que toda la audiencia comprendió que había que gritar “Dashi Dorawa” pero finalmente se logró). Con esto, Infinite regresó e interpretó una muy buena versión de su primer canción, Come Back Again (que, debo confesar, me conmovió muchísimo), para luego finalizar con la emotiva Together, marcando, ahora sí, el fin del concierto.

Durante todo el concierto, los chicos de INFINITE desbordaron simpatía e interactuaron bastante con el público. Se esforzaron en hablar en castellano y en comunicarse con los fans, arrojaron corazones a la audiencia, recibieron los regalos que les lanzaban y saludaron sonrientes.

A pesar de que se los notaba cansados (no olvidemos que realizaron cuatro conciertos en distintos países en un lapso de pocos días, con los respectivos cambios de horario y de temperatura –de 14º C en México a 33ºC en Santiago de Chile-) dejaron TODO sobre el escenario. INFINITE cantó y bailó completamente en vivo (puntos extra por la banda, que suena muy bien) con absoluta perfección. Llámenme morsa pero me atrevería a decir que, si de presentaciones en vivo se trata, INFINITE es LA boyband.

Si tuviera que criticar algo del espectáculo en sí (porque, ya me conocen, soy criticona incluso cuando morseo), sería que el sonido podría haber sido un poco mejor y la ausencia de The Chaser en el setlist. Pero no mucho más, este INFINITE EFFECT en Santiago fue absolutamente satisfactorio como show.

Quien disfrute de un buen espectáculo, sea o no fan de la banda, definitivamente debería ver a INFINITE en vivo al menos una vez, y saldrán de ese concierto siendo fans, se los aseguro.

Fotos: Momo & Florzhia + Lauruku + Facebook Oficial de Infinite + Pinkspider@Xiahpop