Las maravillas de la tienda de Cheongpa-dong expande el universo de Kim Ho-yeon

sábado, 2 de mayo de 2026
Libros de Kim Ho Yeon

Kim Ho-yeon presentó su nuevo libro Las maravillas de la tienda de Cheongpa-dong. Esta obra funciona como la continuación del universo presentado en su exitoso libro anterior La asombrosa tienda de la señora Yeom, aunque posee una estructura permite una lectura independiente. La narrativa se centra en la resiliencia humana y la búsqueda de espacios de pertenencia dentro de una sociedad marcada por las crisis contemporáneas.

Con nuevas historias atravesadas por la pandemia del COVID-19 y personajes que buscan sanar en medio del caos, esta segunda parte expande el universo creado por Kim Ho-yeon y vuelve a recordarnos por qué sus novelas conectan tanto con lectores de todo el mundo y todas las edades.

Un regreso a una historia que ya había dejado huella

Hay libros que se disfrutan y otros a los que uno quiere volver. Las maravillas de la tienda de Cheongpa-dong entra en esa segunda categoría. Esta novela continúa el universo presentado en la primera entrega, pero lo hace desde otro lugar: ampliando miradas, sumando personajes y explorando nuevas historias que mantienen ese tono tan humano y cercano que caracteriza la escritura de Kim Ho-yeon.

Y aunque es una segunda parte, también tiene algo interesante: puede leerse de manera independiente. Hay guiños y referencias que quizás se disfrutan más si leíste el primer libro, pero la historia funciona por sí sola, lo cual la vuelve accesible para nuevos lectores.

«En una tienda de conveniencia en Cheonpa-dong, Seon-suk trabaja como encargada mientras lidia con problemas personales y con Min-sik, un dueño desinteresado que solo busca reducir costes. La situación cambia cuando llega Hwang Geun-bae como nuevo empleado nocturno: aunque presume de ser eficiente, en realidad es torpe y complica aún más el funcionamiento de la tienda.»

Una novela atravesada por el COVID-19

Uno de los aspectos más llamativos de esta entrega es cómo incorpora el contexto de la pandemia. No como un telón de fondo superficial, sino como algo que atraviesa directamente la vida de los personajes.

Es, de hecho, de las primeras veces que una puede encontrarse con una novela que aborda el COVID-19 de esta manera, y eso la vuelve especialmente interesante. No solo por lo que cuenta, sino por cómo permite ver cómo se vivió este momento en otro país, en este caso Corea del Sur, y cómo impactó en la sociedad, en los vínculos y en las pequeñas rutinas de lo cotidiano.

Nuevos personajes, nuevas historias: misma calidez

Kim Ho Yeon en la 50.ª Feria del Libro de Buenos Aires firmando ejemplares de su novela Las maravillas de la tienda de Cheongpa-dong
Kim Ho-Yeon en la Feria del Libro con sus publicaciones

En esta nueva entrega conocemos personajes distintos, cada uno con su propia historia, sus conflictos y sus formas de enfrentar la vida. Y aunque las situaciones cambian, hay algo que se mantiene: esa mirada profundamente humana que atraviesa toda la novela.

Son historias que hablan de pérdidas, de oportunidades, de decisiones y, sobre todo, de encuentros. Porque si algo tienen en común todos estos personajes es que, de una forma u otra, están buscando lo mismo: un lugar donde sentirse comprendidos.

En la presentación del libro en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el propio autor plantea algo muy interesante sobre la sociedad actual: vivimos en una generación atravesada por la violencia, el sufrimiento y, sobre todo, la falta de comunicación. Y desde ahí surge la necesidad de historias que hablen de sanación, de vínculos, de conexión.

A partir del éxito que tuvo la primera novela, especialmente entre lectores jóvenes, decidió incorporar un personaje adolescente en esta segunda parte: Min-gyu. A través de él, busca acercar ese mensaje a una nueva generación.

Su sueño de trabajar en la tienda, impulsado por esa frase de su padre sobre el esfuerzo y el futuro, termina siendo mucho más que un detalle: es una puerta para hablar de expectativas, de crecimiento y de cómo cada uno encuentra su lugar.

Y si hay algo que deja claro esta historia es esto: un ser humano no puede vivir sin relacionarse con otros. La comunicación, los vínculos, los encuentros… son esenciales.

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