El inicio del Año del Caballo 2026 fusiona la simbología tradicional con fenómenos imprevistos de la cultura pop y el mercado global. Desde un peluche defectuoso convertido en ícono de resiliencia hasta la curiosa transformación de Draco Malfoy en amuleto de fortuna, la festividad demuestra una capacidad de adaptación única en la era digital.