A principios de 2026, Adidas logró agotar existencias de un modelo específico de indumentaria deportiva en China. La prenda fusionó el estilo clásico de la marca con elementos de la vestimenta tradicional, consolidando el fenómeno del guócháo y la efectividad de la estrategia de diseño local para el mercado asiático.
El inicio del Año del Caballo 2026 fusiona la simbología tradicional con fenómenos imprevistos de la cultura pop y el mercado global. Desde un peluche defectuoso convertido en ícono de resiliencia hasta la curiosa transformación de Draco Malfoy en amuleto de fortuna, la festividad demuestra una capacidad de adaptación única en la era digital.