Leyendas y mitos de la antigua China

domingo, 24 de julio de 2016

La tradición china conserva un conjunto de leyendas y mitos que marcaron sus festividades y costumbres a lo largo de los siglos. Muchas de estas historias tienen un origen incierto y varían según el libro o la región en la que se transmiten; a continuación, repasamos tres de las más conocidas.

Los amantes mariposa

Una joven llamada Zhu Yingtai decide disfrazarse de hombre para poder estudiar en Hangzhou. En el camino se cruza con Liang Shanbo, un compañero de escuela de su misma provincia, y a lo largo de varios años de estudio compartido la relación entre ambos se estrecha cada vez más. Zhu le ofrece a Liang un arreglo matrimonial con su ficticia hermana de 16 años, pero cuando Liang viaja a la casa de Zhu descubre que en realidad ella es una mujer.

Los jóvenes inician una relación, que se interrumpe porque Zhu ya estaba comprometida, por decisión de sus padres, con un hombre de una familia rica llamado Ma Wencai. Liang, ya convertido en magistrado del condado, cae en una profunda depresión y muere al enterarse de la noticia. El día de la boda entre Ma y Zhu, un remolino de viento impide que el cortejo nupcial avance más allá de la tumba de Liang, por lo que la novia abandona la procesión para presentar sus respetos. La tumba se abre y Zhu ingresa en ella. Los espíritus de ambos se transforman en un par de mariposas que salen de la tumba, vuelan juntas y nunca más vuelven a separarse.

Origen de la leyenda y adaptaciones

«The Butterfly Lovers» (2008), con Wu Chun y Charlene Choi.

Esta historia tiene su origen más remoto en la dinastía Tang y aparece registrada en documentos como las Crónicas del distrito de Yin o las crónicas de la prefectura de Ningbo.

A lo largo del tiempo generó óperas chinas, un concierto para violín y distintas adaptaciones para cine y televisión, entre ellas la serie «Liang Shan Bo Yu Zhu Ying Tai» (2007), con Peter Ho y Dong Jie, y la película «The Butterfly Lovers» (2008), con Wu Chun y Charlene Choi.

Jing Wei y la princesa que quiso secar el océano

Shen Nong, emperador de la antigua China, tenía una hija llamada Nü Wa, su preferida, que compartía nombre con la diosa creadora del mundo y de los hombres, Nü Wa la Madre del Mundo. La princesa sentía una gran afición por el mar y la navegación, y disfrutaba dejarse arrastrar por la corriente sin importarle lo que pudiera pasarle. Un día, mientras navegaba lejos de la orilla, una tormenta hizo naufragar su barca y la arrastró a lo más profundo del mar, donde murió. El emperador, su padre, no pudo hacer más que llorar su muerte.

El alma de Nü Wa convirtió su amor por el mar en un odio sin límites y se transformó en Jing Wei, un ser con forma de ave, cabeza de muchos colores, pico blanco y patas rojas, decidido a vengarse del mar que le había quitado la vida. Una vez que logró sobrevolar el océano, le anunció a las olas que arrojaría ramas y piedras hasta llenarlo, para que nadie más muriera ahogado. El mar, consciente de su propia inmensidad, se rió y le aseguró que aquello era imposible. Pero el espíritu de la joven no se rindió: viajó a tierra firme, donde el ave recogió ramas y todo lo que encontraba a su paso con el pico, y poco a poco lo fue arrojando al mar. Se dice que, todavía hoy, el espíritu de la princesa, convertido en Jing Wei, sigue en su intento de secar el océano.

Wang Qi – Sancai Tuhui, 1607-1609

Una expresión que surge de esta leyenda

De esta leyenda surge la expresión china «Jing Wei llenando el mar» (精卫填海), usada como símbolo de obstinación y perseverancia frente a lo que parece imposible.

Hua Mulan

Para ocupar el lugar de su padre en el ejército, Mulan decide disfrazarse de hombre. Al terminar su servicio, el emperador le ofrece los más altos honores, pero ella los rechaza y solo pide un caballo para volver a su hogar. Cuando sus compañeros del ejército deciden visitarla en su casa, descubren que Mulan era en realidad una mujer.

El poema en mandarín en el que se basa la leyenda termina así:

«He abierto la puerta de mi cuarto oriental, y en el occidental me he sentado en la cama. Me quité la armadura que llevaba en la guerra y me he puesto la ropa que llevé en otro tiempo. Delante del espejo, cerca de la ventana, me he peinado el cabello enmarañado y he adornado mi frente con pétalos dorados. Cuando Mulan salió ante sus camaradas, todos se sorprendieron. Se quedaron perplejos. Doce años estuvieron con ella en el ejército y ninguno sabía que era una muchacha. Las patas del conejo saltan más, los ojos de la hembra son algo más pequeños, máxime cuando ves un par corriendo por el campo, ¿quién logra distinguir la liebre del conejo?».

Álbum. Dama (Mulan). Tinta y colores sobre seda. Londres: Museo Británico.

La leyenda de Mulan tuvo numerosas adaptaciones, entre ellas la conocida película de Disney. En 2009 se estrenó la superproducción china «Hua Mulan«, protagonizada por Zhao Wei y Chen Kun, y el personaje también aparece en la serie estadounidense «Once Upon a Time«.

Redacción: Fei

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