En la anterior nota les contamos sobre el contexto social que dio lugar al nacimiento de Garo, esta revista que durante 50 años publicó los mangas más críticos y revolucionarios de Japón. Hoy continuamos con la segunda parte y veremos como los artistas trataron temas crudos como la guerra y el rol de Japón durante su periodo imperialista.

En 1966 la economía de Japón crece a un ritmo inusitadamente rápido. Las condiciones de vida de los japoneses mejoran impulsando el consumismo. Atrás quedan los años de protestas. Mientras, Garo mantiene su crítica social pero va perdiendo su aspecto pedagógico. En su lugar, el aspecto formal se vuelve más importante.

Leer primera parte: El manga de la revista Garo: «Posguerra y Revolución juvenil»

Ceci n’est pas un manga: los artistas de Garo

Nejishiki de Tsuge Yoshiharu, publicado en 1968, inauguró la etapa de mayor experimentación en Garo. Con un ambiente oscuro y surrealista impregnado de referencias a la Segunda Guerra Mundial dio lugar a miles de conjeturas acerca de su significado y situó a Tsuge en la escena del manga underground.

Nejishiki Garo N° 47 Año 1968

Vine a la playa a nadar pero luego una medusa me mordió el brazo. Estaba bastante seguro de que no habría medusas aquí.

Hayashi Seiichi

Otro de los artistas destacados de estos años fue Hayashi Seiichi. Una de las definiciones que se usó para sus obras fue la de eizō manga (manga de imagen). Este tipo de manga implica una apreciación estética de los cuadros individuales y la relación poética con el que le sigue. Hayashi  había estudiado diseño y trabajado en televisión, y al tomar prestadas técnicas y códigos lingüísticos de estos campos (propuso) una nueva forma de leer el manga, más cercana a ver un cuadro o una fotografía.

En sus comics, no es raro encontrar parodias a la cultura popular estadounidense, como Batman o personajes de Disney. Pero cuando se trata de Japón, el humor desaparece. En Akai tori kotori (1969) yuxtapone lenguaje poético con violencia en su máxima crudeza haciendo una crítica a aquella generación japonesa que abusó de las mujeres chinas y coreanas.

Akai tori kotori – Garo N° 60 Año 1969
Matsukatsuka Rokku – Garo N° 330 Año 1992

Sasaki Maki

De la misma forma en que Seichii subvirtió el lenguaje del manga a nivel formal, Sasaki Maki lo hizo a través de la narrativa. El crítico Ishiko Junzo lo resume en la siguiente frase:

Es difícil decir que es manga y es difícil decir que no lo es.

Es decir, la forma aparentemente “sin sentido” de dibujar de Sasaki que lo diferencia del lenguaje del manga tradicional es, a su vez, lo que la pone en cuestión. En cuanto a su estética, Sasaki estuvo fuertemente influenciado por Warhol y The Beatles (Yellow Submarine).

Seventeen – Garo N°49 Año 1968

Hanawa Kazuichi

Hanawa Kazuichi debutó en Garo en 1971. Con un dibujo cargado de detalle, Kazuichi desarrolla historias grotescas parodiando los valores japoneses y el militarismo, haciendo particular referencia a la guerra ruso-japonesa. En la época en que dibujó estos mangas, se estaba cumpliendo el centenario de la Restauración Meiji y con ello, el gobierno realizó todo un despliegue de celebraciones del poder militar japonés. Siendo que habían pasado sólo unos pocos años de los desastres de la Segunda Guerra Mundial, es claro hacia dónde iban las críticas de Kazuichi .

Tatakau Onna – Garo N° 117 Año 1973

Kuniko Tsurita

Kuniko Tsurita fue la primera mujer en publicar en Garo. Su carrera fue muy corta ya que murió joven por lupus. Los temas y géneros que toca son variados y van desde las protestas estudiantiles de los 60s hasta la ciencia ficción. En Oto (Voz) se puede ver algo de realismo mágico.

Oto – Garo N° 57 Año 1969

-Oye, comparte algo de eso conmigo.

-Me encantaría, pero ¿cómo planeas beberlo? Jeje.

Si tuvieras estómago, esa habría sido una historia completamente diferente.

Ya no existes.

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Los enfants terribles de Garo

En 1971 termina de serializarse La vida de Kamui, dando un cierre a un ciclo.

Yoshikazu Ebisu

Yoshikazu Ebisu se lo suele considerar dentro del movimiento heta-uma -palabra que se suele interpretar como “tan malo que es bueno”- aunque el mismo Ebisu aclaró que su arte nunca fue intencional. Publicó su primer cómic en Garo en 1973.

Leer a Ebisu es sin dudas una experiencia incómoda y es eso lo que lo hace interesante. Su humor negro pareciera ser la escenificación de los más profundos miedos y deseos reprimidos del hombre tipo de la sociedad moderna japonesa.

Salarymen (oficinistas) que se humillan ante sus jefes, profesores que pierden la cordura mientras sus alumnos le dicen “siempre quisimos verte enojado” o la familia de un jugador de pachinko que es espiada por un vecino que sólo espera que algo malo les pase. El hecho de que sean situaciones sin sentido no las hace menos reales, es la razón por la que los cómics de Ebisu dejan un sabor amargo.

Reedición de It’s All Right If You Don’t Understand en Comics Underground: Japan (1996)

-Señor Director en jefe, señor― por favor entréneme

– Bueno

Esto va a ser duro, ¿eres lo suficientemente hombre?

-Hágalo extremadamente duro, señor.

Suehiro Maruo

Luego tenemos a Suehiro Maruo que debe ser, entre todos los artistas que participaron en Garo, el más famoso en Occidente. Es mayormente conocido por la violencia exacerbada de sus comics – no por nada el crítico Thierry Groensteen lo llamó el Marqués de Sade del manga. Pero también es mucho más que eso.

En comics como Nihonjin no wakusei: Planet of the Jap (1985) hace una fuerte crítica al militarismo japonés representando qué hubiese pasado si ganaba la guerra. En Itoshi no Showa (Mi querida Showa) tres personajes que representan los períodos japoneses Meiji, Taisho y Showa, se sacan las máscaras y se revelan como monstruos.

Reedición de Planet of the jap en Comics Underground: Japan (1996)

Tōjō* bajó lentamente al asfalto… dando el primer paso de la ocupación japonesa de América.

Letras escritas que dicen GRAN JAPÓN

*Hideki Tōjō fue un militar japonés, que llegó a ser primer ministro de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, entre 1941 y 1944.

Hinako Sugiura

Hinako Sugiura debutó en Garo en el año  1980. Creció en una familia fabricante de kimonos en Tokyo, por lo que la tradición estuvo con ella desde pequeña. Se especializó en la estética del período Edo (1600-1867) – aquel en que Japón estuvo aislado del resto de mundo- pero luego de unos años, abandonó el manga para dedicarse a tiempo completa a la investigación.

En una entrevista dijo:

“Para la mayoría de la gente, el período Edo parece como otra dimensión, algo del mundo de la ciencia ficción, […] pero el período Edo y el ‘hoy’ existen en el mismo flujo continuo de tiempo; ahora vivimos en la misma tierra que nuestros ancestros alguna vez vivieron.”

Reedición de Futatsu-makura en la antología Mokuzou Motar-no Oukoku ― Garo 20-nenshi (1984)

Chiyomi Hashiguchi

Chiyomi Hashiguchi bajo el seudónimo de Nekojiru (Sopa de Gato) y con la colaboración de su esposo Hajime Yamano debutaron en Garo en 1990 con Nekojiru Udon. Sus protagonistas eran gatos con aspecto kawaii al estilo Hello Kitty que realizaban actos de extrema crueldad. El concepto que se utilizó para describirlo fue abunakawaii: peligroso pero tierno.

“Recuerdo quedar levemente aturdido por un tiempo luego de leer el manga”.

Gran parte de sus historias están basadas en sueños de Nekojiru –de ahí su carácter surrealista-, otros en su vida real. Desde niña Chiyomi fue una persona muy particular reticente  a relacionarse con otros. Esa imagen del mundo como un lugar peligroso lleno de personas horribles se ve claramente plasmada en su manga. Cuando empezó a tener un gran éxito y popularidad, se suicidó. A partir de allí, su esposo continuó con el manga Nekojiru firmando como Nekojiru-y.

Invisible de la serie Nekojiru Udon

-Sigue así y pronto serás invisible…

-Bueno

Usamaru Furuya

En 1994 debuta Usamaru Furuya con Palepoli, un manga de cuatro cuadros donde despliega toda una serie de situaciones surrealistas, chistes meta-lingüísticos y citas satíricas a la historia del arte y el cristianismo. La diversidad de estilos que utiliza demuestra una flexibilidad técnica que pocos pueden igualar. La serie documental Urasawa Naoki no Manben dedicó un interesante capitulo a él, donde se puede ver la multiplicidad de herramientas de las que hace uso.

Palepoli Garo N° 355 Año 1994

Es importante tener en cuenta que si bien en Occidente, con nuestra moral cristiana, autores como Kazuichi, Ebisu, Maruo, Nekojiru y Furuya causan mucho ruido, no sucede exactamente lo mismo en Japón. Los japoneses tienen mayor facilidad en separar la realidad de la fantasía. Y muchas cosas que acá reclamarían ser censuradas por ofensivas, en Japón no llaman tanto la atención.

Punto final y un nuevo comienzo

En 1996 Katsuichi Nagai fallece y las ventas caen,  lo cual termina llevando a que en 1997 se anuncie el fin de la revista. Al año siguiente parte del staff que había formado Garo crea Ax, con la intención de seguir produciendo manga que mantenga el espíritu de Garo: independiente, abierto y experimental. Lamentablemente, en 2002 deja de serializarse y, a partir de entonces, no volvió a haber ninguna revista de manga que pueda igualar a Garo.

Garo fue el punto de encuentro donde tuvo lugar el cómic más experimental e innovador en la historia del manga, pero todavía no ha tenido el reconocimiento que merece. El artista Takashi Nemoto lo supo condensar de esta forma:

“La significancia de Garo… reside en promover aquellos artistas cuyo genio pocos reconocieron: los bizarros, los peculiares, los herejes, los maníacos. No está pensado para representar el gusto de las masas, sino para cambiar el mundo del manga y sus artistas; un precioso momento de auto expresión para los sinvergüenzas y escorias del género.”

Fuentes: Stephen Salel; Behind the mask; www.tcj.com, zoomjapon.info, neuviemeart.citebd.org, dailymotion.com/video/x78qywv, Dreamland Japan: Writings on Modern Manga, vimeo.com/186522041, www.tcj.com, www.leapleapleap.comRedacción: Florencia Copertari | ©2008-2020 XiahPop | Todos los derechos Reservados | All Rights Reserved